La senadora del PRI, Claudia Anaya, cuestionó la forma en que presentó la propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al señalar que es ruido político sin claridad sobre el contenido.
La legisladora afirmó que las diapositivas difundidas en días recientes provocaron confusión, en temas como el Programa de Resultados Electorales Preliminares y los conteos rápidos. Señaló que una reforma de esta magnitud no puede limitarse a modificaciones constitucionales, sino que debe incluir cambios a leyes secundarias y definiciones presupuestales para el Instituto Nacional Electoral.
Claudia Anaya sostuvo que el sistema electoral mexicano es resultado de décadas de construcción institucional y que cualquier modificación debe analizarse con sustento técnico, jurídico y comparado. Advirtió que, por lo que se conoce hasta ahora, la propuesta no apunta al fortalecimiento democrático, sino que representa un retroceso.
Respecto a la representación proporcional, consideró que eliminar o reducir los espacios plurinominales en el Senado podría conducir a un esquema cercano al bipartidismo, limitando la pluralidad política del país. A su juicio, las minorías han tenido representación gracias a este mecanismo, lo que permitió incorporar diversas voces al debate legislativo. Añadió que una reforma electoral implica redefinir las reglas de acceso al poder y, por tanto, requiere legitimidad amplia y consensos sólidos.
La senadora también cuestionó la mayoría calificada con la que el oficialismo impulsó reformas constitucionales, al señalar que no corresponde a la votación original obtenida en las urnas. Advirtió sobre las implicaciones institucionales de modificar las reglas electorales sin un acuerdo entre todas las fuerzas políticas.
Sobre la reducción del presupuesto o los cambios estructurales en el INE, subrayó que debilitar su autonomía o capacidad operativa pondría en riesgo la certeza de los procesos electorales. Recordó que el instituto despliega una infraestructura nacional compleja para garantizar la instalación de casillas y el conteo de votos, incluso en zonas de difícil acceso, y afirmó que cualquier recorte podría afectar la organización de las elecciones.
Finalmente, consideró que una reforma electoral que no garantice pluralidad, equilibrios y confianza ciudadana podría generar incertidumbre política e institucional. Hizo un llamado a que la discusión se base en el análisis detallado del texto formal una vez que éste sea presentado al Congreso y convocó a la ciudadanía a participar activamente en el debate público.
GR










