Lo que padecemos con el agua del Siapa es una emergencia sanitaria pero las autoridades no actúan en consecuencia, señaló el Juan Guillermo Marquez, director del Observatorio de la calidad del agua.
Asimismo reiteró “No se puede prescindir del agua para las labores en el hogar, es una emergencia sanitaria, requiere la atención proporcional".
Como académicos, ciudadanía y medios ya demandaron una mejora en la calidad, extraña una respuesta del organismo y de los gobernadores:
“Lo que preocupa es que siguen los oídos sordos, el director del Siapa guarda un silencio sospechoso; debe armarse un consejo técnico ciudadano que corrija junto con personal del Siapa la emergencia sanitaria “.
El experto está de acuerdo en que hace falta un nuevo acueducto, pero llama a solventar lo prioritario:
“Tenemos incendiadas varias áreas del organismo, la urgencia, es mejorar la calidad para evitar las enfermedad”. Prevé que esto es una bomba de tiempo que si no se detiene, explotará en el peor momento: el mundial de fútbol.
JC











