De acuerdo con el estudio ‘Juventud y mercado laboral en Guadalajara: precariedad, temporalidad y desigualdades territoriales’, aunque la mayoría de los jóvenes de Guadalajara tiene algún tipo de ocupación laboral, sus condiciones de empleo reflejan problemas estructurales similares a los documentados en América Latina, como precariedad, temporalidad, desajuste entre educación y trabajo, así como desigualdades de género y territorio.
El análisis, autoría de académicos del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), compara los resultados de la Encuesta de Juventudes Guadalajara 2024, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2025 y estudios especializados sobre empleo juvenil en la región, y al final concluye que el mercado laboral tapatío reproduce las principales tendencias latinoamericanas.
La investigación señala que más de 137 mil jóvenes forman parte de la población económicamente activa de Guadalajara, aunque la tasa de desocupación ronda el 2 por ciento; no obstante, persisten brechas de género: los hombres representan el 57.2 por ciento de la población ocupada, mientras que las mujeres concentran el 61.2 por ciento de las personas económicamente inactivas.
Los resultados también evidencian condiciones laborales precarias, pues los hombres predominan entre empleadores y trabajadores por cuenta propia, mientras que las mujeres tienen una mayor presencia en actividades no remuneradas. Además, una proporción importante de jóvenes carece de acceso a seguridad social.
La inestabilidad laboral aparece como otro rasgo característico en el estudio debido a que el 36.2 por ciento de los encuestados reportó haber cambiado de empleo durante los últimos dos años. Entre las mujeres el 70.2 por ciento dijo trabajar bajo contratos temporales, mientras que los hombres concentraron la mayoría de los contratos de base.
Además, el estudio detectó un desajuste entre formación académica y empleo, pues el 38.5 por ciento de los jóvenes afirmó haber enfrentado dificultades para encontrar trabajo en un área relacionada con sus estudios y el 45.3 por ciento consideró que su empleo actual no coincide con sus metas personales.
En materia territorial la movilidad urbana representa una barrera adicional. Aunque dos de cada tres jóvenes dijeron tardar menos de 30 minutos en llegar a su trabajo, el 12.8 por ciento invertía más de una hora en sus traslados. Algunos añadieron que destinan más de 400 pesos semanales al transporte, mientras que más de la mitad dijo depender del sistema público para desplazarse.
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