El Pleno del Senado aprobó el miércoles 25 de marzo, en lo general y en lo particular, el “Plan B” de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con 87 votos a favor y 41 en contra.
La controversia principal giró en torno a la modificación del artículo 35 constitucional, relacionado con la revocación de mandato. Aunque el dictamen fue avalado en lo general, una reserva presentada por legisladores de Morena permitió suprimir los cambios propuestos a dicho artículo, por lo que se mantendrá en sus términos actuales.
El proyecto original planteaba que la revocación de mandato se realizara a mitad del sexenio o un año después, lo que generó críticas de la oposición por la falta de claridad y posibles implicaciones electorales. Sin embargo, previo a la votación en lo particular, el Pleno rechazó esta modificación, tal como había adelantado el coordinador morenista Ignacio Mier.
Durante la discusión, que inició alrededor de las 18:20 horas, el PAN intentó frenar el debate mediante una moción suspensiva, la cual fue desechada por la mayoría legislativa.
Desde la oposición, el senador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, señaló que la reforma busca “hacer constitucional la inequidad” en favor del partido gobernante, mientras que el priista Manuel Añorve advirtió que la iniciativa pretende incluir a la presidenta en la boleta electoral de 2027 “por la puerta de atrás”.
En la misma línea, el senador Luis Donaldo Colosio señaló que el dictamen genera incertidumbre jurídica al no establecer con precisión las fechas para la revocación de mandato y permitir posibles actos de propaganda política desde el Ejecutivo. La panista Verónica Rodríguez también criticó que la reforma concentra poder en Morena y debilita el federalismo.
Por su parte, legisladores oficialistas defendieron el proyecto. La senadora Martha Lucía Micher afirmó que la reforma fortalece la democracia al ampliar los mecanismos de participación ciudadana, mientras que Verónica del Carmen Díaz Robles sostuvo que responde a la exigencia de reducir el gasto electoral.
El senador del PT, Alberto Anaya, reiteró el respaldo de su bancada al dictamen y negó fracturas en la coalición gobernante, al asegurar que se mantiene sólida rumbo a los comicios de 2027.
En tanto, el senador Gerardo Fernández Noroña defendió la figura de la revocación de mandato como un instrumento democrático, recordando que no existía en administraciones anteriores pese a las críticas hacia esos gobiernos.
La sesión también estuvo marcada por confrontaciones. La panista Lilly Téllez protagonizó un intercambio con la presidencia de la Mesa Directiva y con el senador Saúl Monreal, lo que terminó en un enfrentamiento verbal que se apartó del tema central del debate.
Tras su aprobación en el Senado, el dictamen será enviado a la Cámara de Diputados para continuar con su proceso legislativo.
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