La temporada de pitayas en Guadalajara inició con retraso este año y con menor volumen de producción, contexto que comerciantes atribuyen a cambios en el clima y a lluvias atípicas registradas en meses previos. Aun así, la tradicional venta continuará en la tradicional sede de las Nueve Esquinas.
Las y los vendedores consultados por NTR señalaron que aunque el fruto ya comenzó a llegar a los puntos de venta, la oferta aún es limitada, lo que mantiene los precios un poco por encima de lo que tradicionalmente se observa en mayo.
“Está empezando un poquito más tarde la temporada y el precio, a diferencia del año pasado, todavía es un poquito más alto, pero ya que se empiece a ver más producto va a empezar a bajar”, indicó Ricardo, comerciante de pitayas. Actualmente los precios oscilan desde los 5 hasta los 35 pesos por pieza, según el tamaño.
En condiciones normales, explicaron, para estas fechas el mercado suele registrar mayor abundancia, incluso con piezas a bajo costo; sin embargo, este año la producción es menor y más irregular, pues factores como lluvias adelantadas, granizo y variaciones de temperatura afectaron el ciclo de la pitaya.
“Muchas pitayeras están dando la mitad de lo que daban antes”, afirmó Perla Pinto, comerciante de Amacueca.
Los comerciantes agregaron que la disminución en la producción podría traducirse en una temporada más corta y sin los niveles de abundancia de años anteriores.
A pesar de la baja en volumen, las y los comerciantes destacaron que la calidad del producto se mantiene y resaltaron que la pitaya disponible es fresca y de buen sabor.
Además de la fruta fresca, en los puntos de venta de las Nueve Esquinas también se ofrecen productos derivados, como mermeladas, pan, ponche y dulces tradicionales, así como otros frutos de temporada como el guamúchil.
Ante la situación adversa que enfrentan, los vendedores hicieron un llamado a la población a acudir y consumir el producto local.
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