La expansión urbana bajo modelos de desarrollo inmobiliario y comercial ha generado una distribución desigual de infraestructura médica, donde servicios privados como los consultorios adyacentes a farmacias (CAF) han ocupado el vacío dejado por el sector público.
Así lo señala el estudio ‘Segregación socioeconómica y servicios de salud en el periurbano de Guadalajara, México. Desigualdades en la oferta de los consultorios adyacentes a farmacias’, autoría de los investigadores Vicente Meza Gutiérrez, Jesús Rodríguez Rodríguez y Antonio Vieyra, y el cual advierte que la segregación socioeconómica en el corredor periurbano López Mateos Sur del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) ha profundizado las desigualdades en el acceso y percepción de calidad de los servicios de salud.
La investigación detectó que el corredor presenta niveles de segregación superiores al promedio metropolitano, con concentraciones de pobreza en zonas como Santa Ana Tepetitlán, El Mante, Agua Blanca Industrial, Santa Anita o Santa Cruz de las Flores. En contraste, desarrollos residenciales como El Palomar, Bugambilias y Bosques de Santa Anita concentran menores niveles de pobreza y mejores condiciones urbanas.
Uno de los hallazgos centrales es la ausencia total de unidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el corredor analizado pese a que alrededor del 80 por ciento de la población es derechohabiente.
Ante esa carencia los CAF se han convertido en la principal alternativa de atención primaria. Según el análisis, los consultorios de cadenas farmacéuticas se concentran en zonas de menor pobreza y alta accesibilidad vial, mientras que los consultorios particulares predominan en áreas con mayores rezagos urbanos.
El documento agrega que el corredor periurbano refleja una “mercantilización” de la atención médica, donde la ubicación y calidad de los servicios responden más a criterios comerciales que a necesidades de salud pública.
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