Una investigación sobre la tragedia ocurrida en 2019 en San Gabriel concluyó que la combinación de sequías, incendios forestales y lluvias extremas, agravada por el cambio climático, está aumentando el riesgo de nuevos flujos de escombros en la región..
El estudio se titula ‘Flujos de escombros en la cuenca del río Salsipuedes, San Gabriel, Jalisco’, y fue desarrollado por Lizeth Mariela Cortes-López, Lucía Capra, Lorenzo Borselli y Sara Solís-Valdez. Arroja un análisis integral de la cuenca del río Salsipuedes y sus 12 subcuencas para identificar los procesos que favorecieron la catástrofe que dejó cinco personas fallecidas y graves daños materiales.
Entre los hallazgos principales se documentó una degradación progresiva del suelo provocada por la pérdida de vegetación natural y el avance de cultivos agrícolas intensivos, particularmente de aguacate y maguey. Según el estudio, este cambio de uso de suelo redujo la capacidad de infiltración y favoreció la escorrentía superficial.
A ello se sumó el impacto de los incendios forestales registrados en mayo de 2019, que afectaron 63.30 kilómetros cuadrados, equivalentes al 35.5 por ciento de toda la cuenca. La subcuenca 8 fue considerada la más crítica al registrar daños por fuego en el 90 por ciento de su superficie y coincidir con el nacimiento del sistema fluvial del río Salsipuedes.
Los investigadores concluyeron que tras los incendios el suelo quedó mucho más vulnerable a la erosión y al arrastre de materiales. Además, simulaciones hidrológicas arrojaron que las descargas máximas pudieron incrementarse de entre 10 y 20 metros cúbicos por segundo hasta alcanzar 120 metros cúbicos por segundo bajo escenarios posteriores al incendio y lluvias intensas.
Incluso sin incendios el análisis detectó que el cambio de uso de suelo entre 2014 y 2022 provocó aumentos de hasta 90 por ciento en la descarga de algunas subcuencas.
Asimismo, mapas de amenaza elaborados por los investigadores identificaron infraestructura crítica ubicada en zonas de alto riesgo, entre ellas la Unidad Médica Familiar (UMF) 63 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las escuelas primarias Escuela Primaria Venustiano Carranza y Escuela Primaria Edmundo Figueroa, además de plazas públicas, iglesias, puentes y vialidades principales del municipio.
El estudio concluye que la interacción entre incendios forestales, pérdida de cobertura vegetal y lluvias extremas representa una amenaza creciente para Jalisco, por lo que plantea la necesidad de implementar medidas de mitigación, monitoreo y ordenamiento territorial para reducir la vulnerabilidad de la población.
“El cambio climático ha provocado que los fenómenos meteorológicos extremos (…) sean cada vez más frecuentes e intensos, por lo que es fundamental promover estudios enfocados en la evaluación de la amenaza asociada, especialmente en la formación de flujos de escombros y el desbordamiento de ríos en zonas urbanas”, finaliza.
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