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Veinte años mirando hacia el norte

‘Rumbo al Norte’, el programa radiofónico de movilidad humana cumplió dos décadas de transmisiones en Radio Universidad de Guadalajara, desde Ocotlán. para mirar y narrar la migración desde las personas y no solamente desde las cifras.

Arrancamos esta travesía un 5 de mayo de 2006 con la convicción de escuchar y compartir la voz de quienes migran, de quienes esperan, de quienes regresan y también de quienes han perdido a alguien en el camino; para conocer la labor de las organizaciones de la sociedad civil que atienden a las personas que hacen la movilidad; para escuchar a los estudiosos que siguen estos flujos de población y a las instituciones y servidores públicos involucrados en estas agendas. 

Veinte años después, la marcha sigue y los temas no se han agotado, porque la migración no es nueva en el país, la región o en el mundo. Lo que sí ha cambiado es el rostro y los desafíos que implica la movilidad humana. 

En este periodo hemos sido testigos del endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos y México; de cómo crecen las deportaciones y aumentan los riesgos para quienes cruzan territorios controlados por el crimen organizado; hemos narrado cómo se multiplican o diversifican las causas que obligan a las personas a salir de sus comunidades: ya no solo por la pobreza, es la violencia; la desigualdad, la persecución y, los efectos del cambio climático.

En dos décadas hemos narrado cómo la movilidad humana dejó de ser un asunto exclusivamente de hombres adultos que buscaban trabajo. Hoy sabemos que migran familias completas; niñas, niños, adolescentes y personas que buscan asilo o refugio, muchas veces, para sobrevivir. 

En este camino, ‘Rumbo al Norte’ ha abierto sus micrófonos a voces emblemáticas como la activista Dolores Huerta o el astronauta José Hernández; a artistas y pensadores, pero también ha dado espacio a las historias menos visibles: a las de jornaleros, madres migrantes, jóvenes retornados, estudiantes binacionales y personas desplazadas. Eso importa porque en muchos momentos, la narrativa pública ha convertido a las personas migrantes en amenazas o estadísticas. Y frente a ello hay que repetir: Migrar es un derecho, no un delito.

Hoy, cuando el fenómeno migratorio se ha vuelto aún más complejo, resulta fundamental combatir la desinformación y los discursos de odio, especialmente en una época marcada por la inmediatez y el consumo rápido de información.

‘Rumbo al Norte’ mantiene el desafío de humanizar una conversación que con frecuencia se deshumaniza. Pero quizá la mayor aportación de este esfuerzo colectivo es la  de construir memoria para recordar que detrás de cada política migratoria hay impactos concretos en las personas, en sus familias y comunidades.

Sostener durante veinte años un espacio dedicado a la movilidad humana también es una forma de resistencia frente al olvido; la indiferencia y la idea de que esos temas “ya no interesan”. A miles nos atraviesan y nos sigue importando, por eso ‘Rumbo al Norte’ continúa su tránsito con esperanza.

X: @claudiaacn

 

jl/I

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