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Ronald Hicks asume como nuevo arzobispo de Nueva York

Ronald Hicks asume como nuevo arzobispo de Nueva York

l prelado Ronald Hicks, de 58 años, asumió este viernes como nuevo arzobispo de Nueva York durante una solemne ceremonia celebrada en la catedral de San Patricio, en Manhattan, en la que hizo un llamado a que la Iglesia “defienda la dignidad humana en todas las formas posibles”.

En su primera homilía como arzobispo, pronunciada en inglés y español, Hicks afirmó que la Iglesia debe proclamar el mensaje de Jesucristo “de manera pública y creíble, sin miedo, en toda cultura y circunstancia”, y subrayó la importancia de seguir el ejemplo del buen samaritano, inclinándose más allá de la propia comunidad.

Hicks se convirtió en el undécimo arzobispo de Nueva York al recibir el báculo de manos de su antecesor, el cardenal Timothy Dolan, quien dejó el cargo tras cumplir 75 años, conforme a las normas de la Iglesia católica. El acto incluyó el ritual tradicional en el que el nuevo arzobispo tocó la puerta central del templo con un martillo dorado antes de ingresar a la catedral, gesto que fue recibido con aplausos por los asistentes.

Designado el pasado 8 de diciembre por el papa León XIV, Hicks preside ahora una arquidiócesis con más de 2.5 millones de fieles. Durante la ceremonia, el documento de su nombramiento fue leído por el nuncio apostólico, Christophe Pierre, y posteriormente mostrado al clero y a los fieles congregados.

Nacido en Chicago, el nuevo arzobispo destacó su cercanía con la comunidad latina, influida por su experiencia pastoral en El Salvador, donde entre 2005 y 2010 dirigió la organización Nuestros Pequeños Hermanos (NPH), dedicada a la atención de niños huérfanos y abandonados, además de supervisar programas sociales en nueve países.

Como muestra de esa cercanía, parte de la liturgia se realizó en español, incluida la primera lectura, a cargo de Samuel Jiménez, a quien Hicks considera parte de su familia. En su mensaje, el arzobispo también citó la canción Alma misionera, al afirmar que todos los fieles están llamados a ser “discípulos misioneros”.

Ante más de dos mil personas que abarrotaron la catedral —entre líderes políticos, religiosos, empresariales y culturales— Hicks expresó su gratitud y pidió “continuar hasta la muerte con la fe que profesamos”. Asimismo, recordó al arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, presente simbólicamente en su escudo episcopal.

Con un tono cercano y sonriente, el nuevo arzobispo incluso citó el tema Un verano en Nueva York, de El Gran Combo de Puerto Rico, para describir su llegada a la ciudad, aunque aclaró que Chicago seguirá siendo su ciudad natal predilecta.

La ceremonia se realizó bajo un fuerte dispositivo de seguridad y marcó el inicio de una nueva etapa para la arquidiócesis neoyorquina, con un liderazgo que apuesta por una Iglesia abierta, multicultural y comprometida con la justicia social.

GR