Hoy se cumple un año desde que el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco encontró el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, sitio que fue calificado como un centro de adiestramiento del ‘Cártel Jalisco Nueva Generación’ (‘CJNG’), foco del reclutamiento forzado de jóvenes.
A 365 días de una noticia que puso a Teuchitlán en el foco mundial, la Fiscalía General de la República (FGR) no informa de avances en la investigación; las osamentas encontradas siguen sin ser identificadas; no se han extendido los operativos para encontrar más “ranchos Izaguirre” y, lo que más preocupa a las familias de personas desaparecidas, las estrategias de reclutamiento forzado se diversificaron y ampliaron, alcanzando cada vez a personas más jóvenes.
José Raúl Servín García, integrante del colectivo y padre de Raúl Servín Galván, quien desapareció el 10 de abril de 2018 en Tlajomulco de Zúñiga, lamentó la cerrazón que existe desde la FGR para informar a las familias de manera transparente qué ocurre con la investigación sobre el Rancho Izaguirre.
“Ellos han tratado de minimizar todo esto. Todo lo que han encontrado ellos a raíz de casi un año que ha trabajado la FGR, hasta ahora no tenemos ningún avance que nos deje convencidos de que realmente estén haciendo los trabajos dentro del Rancho Izaguirre. Lamentablemente la información que nos dan es la misma que tenemos desde septiembre de 2025”.
Lo único que se le menciona al colectivo es que “se sigue trabajando en el Rancho Izaguirre, muy despacio, supuestamente para hacer los trabajos bien, pero que nos hayan dado un resultado de que hayan recuperado un cuerpo, más restos de personas, más indicios de ropa, calzado, absolutamente no nos han dado ninguna información”.
Si bien reconoció que hubo detenciones en torno al rancho, incluso José Ascención Murguía Santiago, ex presidente municipal de Teuchitlán, está detenido, apuntó que ello no es suficiente porque la FGR no ha seguido indicios que puedan llevar a más personas detenidas, entre ellas más funcionarios presuntamente involucrados. Además, las personas que ya fueron incluso sentenciadas se niegan a hablar sobre qué fue lo que ocurrió en el rancho.
Mientras tanto las desapariciones por reclutamiento forzado continúan. El buscador lamentó que en los últimos meses el colectivo ha recibido a alrededor de 30 nuevas familias que buscan a sus hijos menores de 13 años que fueron enganchados a través de videojuegos, señal clara de que el reclutamiento se diversificó y amplió en alcance, lamentó.
También recriminó que las prendas encontradas en el Rancho Izaguirre fueron enviadas a la Ciudad de México, lo que las vuelve prácticamente inaccesible para las personas buscadoras.
Urge política vs.reclutamiento
Desde el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad) se considera que debe apostarse a nivel nacional por una política integral en contra del reclutamiento forzado para que los hallazgos de sitios como el Rancho Izaguirre representen un cambio real.
Jonathan Ávila Guzmán, coordinador del Eje Temático de Desaparición del Cepad, coincidió en que las detenciones actuales no son sinónimo de justicia, pues las redes no se desarticularon.
“Mientras en estos casos siga persistiendo la impunidad sobre el grueso de las personas perpetradoras, no va a haber ningún tipo de justicia ni sentido de prevención, porque el mensaje que se envía cuando no se investiga esto (es que) van a seguir ocurriendo las desapariciones y el reclutamiento forzado”.
Para que haya una estrategia efectiva, añadió, debe crearse una política nacional contra el reclutamiento y así generar acciones preventivas y de desarticulación de las redes que permiten que los centros de adiestramiento sigan operando. En este tipo de estrategias también debe incluirse el abordaje legal hacia las personas reclutadas que posteriormente fueron obligadas a cometer delitos, puntualizó.
Alertan: criminales también reclutan a ellas
Integrantes de Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem) alertaron sobre posibles patrones de reclutamiento de adolescentes por parte del crimen organizado, fenómeno que, afirmaron, afecta tanto a hombres como a mujeres, quienes serían incorporadas bajo roles de género tradicionales.
De acuerdo con datos referidos por la organización, en Jalisco hay mil 820 mujeres desaparecidas y en los últimos dos años se ha mantenido una incidencia relevante en el grupo de 15 a 19 años, así como con un descenso en edades de 13 y 14, pero con aumentos de entre 16 y 20 por ciento en otros rangos adolescentes, particularmente en el interior del estado.
En vísperas del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, advirtieron que marzo es uno de los meses con mayor incidencia de agresiones contra mujeres, periodistas y defensoras, por lo que activarán mecanismos de seguridad y acompañamiento.
De cara a eventos deportivos internacionales que se realizarán en el estado, las activistas advirtieron que en distintos países se ha documentado un aumento exponencial de la violencia familiar durante competencias de gran magnitud.
Por ello llamaron a implementar campañas preventivas, protocolos de atención inmediata y mecanismos de denuncia accesibles, tanto en espacios turísticos como en zonas hoteleras y estadios, ante posibles casos de violencia familiar o incluso trata de personas. Nancy Ángel
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