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Astronomía en Armenia

De todos modos resultaba polémico decidir quien debería recibir el reconocimiento de ser el descubridor de las nebulosas. El astrofísico soviético Viktor Ambartsumian propuso que se llamaran objetos Haro-Herbig. Los estadounidenses aceptaron la propuesta, sólo que invirteron el orden de los nombres (Rodríguez s/f b)

Jorge Bartolucci Incico, ‘La modernización de la ciencia en México. El caso de los astrónomos’, UNAM CESU-Plaza y Valdés, México 2000, pp. 159

 

Escribo esta colaboración en Ereván, Armenia, a donde vine para participar en la Communicating Astronomy with the Public Conference 2026 (CAP 2026) organizada por la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés), la reunión se realiza cada dos años y es ocasión para compartir conocimiento y aprender sobre lo que se está haciendo alrededor del mundo en cuanto a dar a conocer la astronomía al público.

Pero también nos permite recordar los inicios de la moderna astrofísica tanto en Armenia como en México y con ello la entrañable colaboración establecida en la década de los 50 del siglo pasado entre el astrofísico armenio Viktor Amazaspovich Ambartsumian (1908-1996) y Guillermo Haro Barraza (1913-1988) de quien recientemente se comentó en esta columna (ver ‘El Diario NTR’, El pegaso de Sigüenza, 27 de abril de 2026).

El acontecimiento referido por el muy estimado doctor Jorge Bartolucci en el epígrafe corresponde al descubrimiento casi simultáneo de las nubosidades conocidas como objetos H-H, ahora sabemos que están asociadas al proceso de formación estelar, Guillermo Haro es el primero en notar su peculiar espectro y lo comunica en cartas a los astrónomos Harlow Shapley y Rudolph Minkowski; el nacido en Tiflis, Georgia, Imperio Ruso –aunque de padres armenios– Viktor Ambartsumian es quien zanja la discusión acerca de la paternidad del descubrimiento de las nubosidades también observadas por Georg Herbig (1920-2013).

En 1946 por iniciativa de Ambartsumian, quien ya se había establecido en el terruño paterno, se funda el Observatorio Astrofísico de Byurakan, ubicado en una pendiente del monte pendiente del monte Aragatz a unos 30 km al noroeste de Ereván, la capital de Armenia, entre los temas de investigación ahí desarrollados abordan el del nacimiento de las estrellas, también trabajado por el mexicano de tal suerte que Haro tiene una fructífera estancia de colaboración y Ambartsumian también visitaría en varias ocasiones a Haro en México.

Los organizadores del CAP 2026 nos llevaron al Museo de Historia de Armenia, en una de sus vitrinas capturó nuestra atención un peculiar objeto de bronce fechado entre los siglos 12 y nueve antes de Cristo que representa al sistema solar, con la Tierra, la Luna, el Sol y cinco planetas.

X: @durrutydealba

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