El Gobierno de Guadalajara rindió homenaje a los bomberos que perdieron la vida en cumplimiento de su deber en las explosiones del 22 de abril de 1992.
Bajo el lema “Un bombero nunca muere, solo se adelanta en el llamado”, la presidenta municipal Verónica Delgadillo encabezó la ceremonia conmemorativa realizada en la Base 1 de la corporación.
Elementos de la Coordinación Municipal de Gestión Integral de Riesgos, Protección Civil y Bomberos llevaron a cabo el pase de lista en honor a sus compañeros caídos, además de realizar un toque de silencio en su memoria.
Durante el acto, se recordaron los nombres de los cabos Ricardo González Jaramillo, Rubén Mercado Gómez y Raybel Medina Vite, quienes fueron reconocidos como símbolo de valor y entrega en favor de la ciudadanía.
La titular de la corporación, Jeeny de la Torre Ruelas, encendió la llama eterna como parte del homenaje, mientras que el sonido de la campana y la colocación de una ofrenda floral marcaron el cierre de la ceremonia.
La guardia de honor fue encabezada por Delgadillo, acompañada por el Secretario General del Ayuntamiento, José Manuel Romo Parra; el Síndico Salvador de la Cruz Rodríguez Reyes, y la diputada local Monserrat Pérez Cisneros.
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